Fotoguiarios Logo Small

TU VIAJE CON fotoguiarios

Visita nuestro blog en el que vas a encontrar todo tipo de historias relacionadas con la pesca a mosca, la gestión de aguas, el montaje de moscas artificiales, así como artículos de opinión o noticias de lo sucede alrededor de nuestra afición. También podrás leer artículos de nuestros invitados, algunos der ellos reconocido pescadores de mosca de España.

 

riberas verde jarama angler jarama river spain

 Adiós pescador, adiós

El despertador sonaba a eso de las tres de la mañana, pero sobraba, yo solía llevar despierto el mismo tiempo que llevaba entre sábanas; aquellas eran noches de vigilia, y antes, tardes de preparativos, de todas ellas había una que estaba por encima de todas, la apertura de la trucha. El día de antes íbamos al Henares o al Arroyo del Zaire a pescar bogas y cachos, luego las dejábamos toda la noche en un rejón dentro del agua, y ya de camino al recién llenado Embalse de Beleña metíamos los peces en un bidón y el machacante soniquete del oxigenador nos acompañaba hasta que llegábamos para coger sitio a horas en las que no estaban puestas ni las calles.

blakc bass tajo almogueraEsta ilusión era recurrente, daba lo mismo que fuera de truchas, lucios o tencas, no hacíamos ascos a barbos, basses y cangrejos, todo nos valía, todo nos quitaba el sueño. Ahora solo pesco a mosca, aquel pescador se fue y en ocasiones lo echo de menos.

Pescador total

Pesca spinning rio tajoEn mi familia no había una gran tradición de pesca, mi padre, de adolescente sacaba alguna trucha cuando aún vivía en el pueblo, en el Cerezuelo o en el Duratón los peces se dejaba coger, con caña normalmente y ocasionalmente de modo literal, pues la pesca a mano no era problema para el hijo de un guardia civil. Aunque cuando realmente se aficionó a la pesca fue al mudarse a Guadalajara, allá por 1971. Aquí cayó en un barrio en el que abundaban los pescadores e hizo cuadrilla con ellos, pero como os podéis imaginar para alguien que no tiene carnet de conducir es difícil pescar y mucho más complicado meter en un coche a su hijo pequeño propenso al mareo, así que buena parte de mi niñez me la pasé pescando barbos a ova en el Henares, diez minutos andando tenían la culpa. Los compañeros de mi padre eran pescadores totales, y eso que solo tenían dos cañas, larga y corta, la primera valía para todo, tiento, fondo, veleta, trucha, lucio, tenca, ova, lombriz, etc. La segunda más corta era la de cucharilla y rapala, en ninguno de los casos se sabía cuál era la acción de la caña, de hecho para ellos solo había dos, blandas y duras. Las impedimentas y aperos se mudaban del sedal a las cajas según avanzaba el año. Primero una gran boya de corcho coronada en rojo flotaba por encima de un cable de acero y una potera, mientras combatían el frío desde una hoguera en las orillas de Entrepeñas, luego una afilada veleta surcaba las largas tablas del Henares o el Tajo con una penca de ova cual plato de lechuga para bigotudos, qué sensación remontar un pez como este cuando picaba a más de 50 metros. Después prescindían de la veleta y solo con los plomos y una humilde lombriz, deambulaban por los arroyos de La Alcarria en busca de hacer uno de aquellos cupos de 20 truchas de 19 centímetros para llenar sus raídas chisteras de mimbre. Cuando en las regueras comenzaba a escasear el agua y el verano asomaba su zarpa de fuego, todos junto con sus familias volvían a sus pueblos y era habitual que bajaran en compañía del resto de emigrantes a refrescarse y merendar al río, y era allí, donde los padres aprendieron a pescar, el lugar en el que enseñaban a sus hijos a sacar bogas, cachos y bermejuelas con una boya, antes de volver a sus ciudades. De regreso, los cazadores, mayoría, pues en aquellos tiempos escopeteros y cañeros solían ser una sola persona, tenía ya un ojo puesto en codornices, torcaces y perdices, y los que solo hacían a los peces, ya se preparaban otra vez para la pesca de los lucios, cerrando así un ciclo que parecía tan perpetuo e inamovible como el rotar de la tierra.

Tiempos nuevos, tiempos salvajes

barbo henares pescado ovaPero en algún momento aquello se truncó, poco a poco la especialización llegó a las cañas, unos fueron a por basses patrullando los pantanos primero desde orillas y luego con sus flamantes motoras, otros decidieron pasar noche y cocinar sus boilies y engodos a orillas de pantanos con tal de sacar la más gorda y pesada de todas las carpas, a otros nos dio por hacer volar nuestras moscas en lugares de aguas cristalinas esperando que alguna trucha las tomara por natural… y así podríamos seguir, pues la pesca ahora es cuestión de cómo y con qué lo haces. Esto ha generado una guerra civil entre pescadores que, posiblemente, sea irreconciliable pues el disfrute de uno en ocasiones va en perjuicio de los deseos de otros, y también trajo consigo la extinción de una especie, el pescador total.

 Adiós pescador, adiós

Aquel pescador estacional que se defendía con dignidad en cualquier masa de agua, ese que dominaba la pesca de todas las especies, el que sabía manejar por igual caña larga que corta, con cucharilla o gusarapa, el que no sabía qué era una línea descentrada, un boilie o un jigs, a ese guardémoslo con cariño en la retina, pues está condenado a desaparecer. No voy a añorar sus planteamientos respecto a la naturaleza, eso seguro, ya que en su vida se cuestionaron si las repoblaciones eran buenas o malas, y mucho menos la pesca sin muerte, para ellos el campo era algo que estaba a su servicio y punto. Pero en muchas ocasiones me acuerdo de aquellos pescadores de los que aprendí y ya no están.

pesca mosca arroyos alcarriaComo homenaje y con el imborrable recuerdo de su estampa, de vez en cuando saco la caña telescópica de cebo del trastero y vuelvo a los arroyos de La Alcarria, acompañado de mi anciano padre y alguno de mis sobrinos buscamos agujeros entre las espadañas para posar esta vez un tricóptero en lugar de una lombriz y esperar a que una trucha tense el hilo. Y lo hago con la misma ilusión que aquellas noches de insomnio en las que por suerte para mí comenzó una fiesta que dura ya más de treinta años.

 

 

Jesús Carmona “Calambres”, cofundador y director técnico de www.fotoguiarios.com.

Tags: Opinión